Durante todo el día estuvo nublado. Y la semana estaba terminando. La excusa era perfecta: viernes a la noche, unas cervezas y un recital acústico. Y el trío liderado por Nacho Rodríguez, integrante de Onda Vaga, fue el encargado de acompañar la velada.
La cita era en El Universal, un centro cultural ubicado en el corazón de Palermo, en uno de los tantos pasajes.
La gente empezó a entrar a las nueve de la noche y se fue ubicando en la sala que contaba con unas cuantas mesas, luces tenues y música para acompañar.
Pasadas las diez, bajo una luz que lo iluminaba, Nacho subió sólo al escenario con su guitarra acústica y abrió lo que sería una hermosa noche interpretando un tema inédito, para después continuar con su conocida "Marta".
Luego se sumaron los demás integrantes de la banda, Jano Seitun (bajo), Facundo Flores (percusión); y Juanfa Suárez (trompeta) como invitado.
El ambiente era propicio: pequeño lugar, el público entusiasmado, las luces bajas y la música, que generaron un clima cálido y una conexión increíble.
Se presentaron mayormente temas inéditos, que formarán parte del nuevo disco a editarse este año. Pero de todas maneras no faltaron los clásicos de siempre, pertenecientes al disco "Canta" (2011) como "Chinita", y "Entre las cortaderas", tema que también toca con Onda Vaga.
"Me gusta escribir sobre carteles, principalmente esos de animales perdidos hechos en primera persona" lanzó Nacho. Y lo que vino después fueron dos canciones muy graciosas sobre un perro y un gato perdidos, que incluían desde un número de celular como estribillo ("no llamen") hasta una verdulería entre Medrano y Humahuaca.
El público respondía con risas y aplausos; el recital estaba en su mejor momento.
Así, tras dejar por unos minutos el escenario, volvieron para hacer un clásico de Doris, del disco "Achacandá" (2006): "Día Nublado", que la gente agradeció con un gran aplauso.
La cita iba llegando al final, y los Caracoles se fueron despidiendo con más temas inéditos, "si no conocen nada es porque estuvimos laburando", dijeron entre risas. Pero el cierre estuvo a cargo de "Poner el cuerpo", otro de sus clásicos temas.
Pasadas las once y media llegó el fin, pero realmente no daban ganas de irse. La noche era propicia para quedarse. Y la gente también tenía ganas de más.
Igual, no importaba. Ya los Caracoles habían hecho de este día nublado una noche encantadora. Y todos nos fuimos contentos
El ambiente era propicio: pequeño lugar, el público entusiasmado, las luces bajas y la música, que generaron un clima cálido y una conexión increíble.
Se presentaron mayormente temas inéditos, que formarán parte del nuevo disco a editarse este año. Pero de todas maneras no faltaron los clásicos de siempre, pertenecientes al disco "Canta" (2011) como "Chinita", y "Entre las cortaderas", tema que también toca con Onda Vaga.
"Me gusta escribir sobre carteles, principalmente esos de animales perdidos hechos en primera persona" lanzó Nacho. Y lo que vino después fueron dos canciones muy graciosas sobre un perro y un gato perdidos, que incluían desde un número de celular como estribillo ("no llamen") hasta una verdulería entre Medrano y Humahuaca.
El público respondía con risas y aplausos; el recital estaba en su mejor momento.
Así, tras dejar por unos minutos el escenario, volvieron para hacer un clásico de Doris, del disco "Achacandá" (2006): "Día Nublado", que la gente agradeció con un gran aplauso.
La cita iba llegando al final, y los Caracoles se fueron despidiendo con más temas inéditos, "si no conocen nada es porque estuvimos laburando", dijeron entre risas. Pero el cierre estuvo a cargo de "Poner el cuerpo", otro de sus clásicos temas.
Pasadas las once y media llegó el fin, pero realmente no daban ganas de irse. La noche era propicia para quedarse. Y la gente también tenía ganas de más.
Igual, no importaba. Ya los Caracoles habían hecho de este día nublado una noche encantadora. Y todos nos fuimos contentos
No hay comentarios:
Publicar un comentario